Dicen que, cuando deseas algo con todas tus fuerzas, si cierras los ojos, aprietas los puños y dices para tus adentros “lo quiero, lo quiero, lo quiero, lo quiero..” tantas veces como puedas a la máxima velocidad que tu boca te lo permita, alguien, de esas personitas de metro y medio que trabajan en el departamento de sueños.. recibe un mail que le explica que deseas algo con todas tus fuerzas.
Seguidamente, esta personita buscará tu historial en su aplicación corporativa e irá a la pestaña de “Incidencias” para asegurarse que te has portado bien y no tienes nada negativo en tu historial.
Mirará, también, en la pestaña que recopila todas las cosas buenas que has hecho por lo demás en tu vida y apuntará en tu cuadernito el número resultante.
Cabe contabilizar, por ende, todas las veces que hayas podido usar el rencor contra otra persona y te hayas vengado, burlado, insultado o hecho daño a posta a alguien. Esos puntos son los que más daño te hacen.
El número de amigos y gente que te quiere de verdad cuenta mucho ya que, desde allí arriba, ellos ven el cariño como una red que interconecta personas y, cuantas más personas estén conectadas contigo, más pesará tu informe favorable.
La siguiente pestaña que consultará es la de si tu deseo puede hacerle daño a otras personas, en cuyo caso puntuará negativo. Si, por el contrario, hace bien a muchas personas, serán puntos a tu favor.
Cuando haya recopilado toda la información necesaria, apuntará todos los datos en una hoja Excel que tiene configurada una tabla dinámica grandíiiiiisima con muchísimas fórmulas que, cuya última hoja, determina, mediante ratios de merecidibilidad, si “por esta vez” hará que tus sueños se hagan realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario